Caminos · Caldera de los Cuervos · Parque Natural de Los Volcanes, Tinajo

El Cuervo, donde la isla empezó a arder

Un paseo corto y casi llano rodea el primer volcán de 1730 y termina, en silencio, dentro de su caldera.

Por Livia Risi y Francesco Esposito · 2026-09-30

Interior de la Caldera de los Cuervos visto desde el borde: paredes de lapilli ocre y negro, fondo de picón y roca rojiza en primer plano.

Hay volcanes que se miran desde lejos y volcanes que se dejan entrar. El Cuervo pertenece a los segundos. En el Parque Natural de Los Volcanes, en Tinajo, su silueta mellada se levanta sola sobre un mar de lava solidificada, y basta media mañana para conocerlo por fuera y por dentro.

Su nombre pesa más que su tamaño. Fue aquí, en la mañana del 1 de septiembre de 1730, donde la tierra se abrió por primera vez en la gran erupción de Timanfaya, la que durante años cambió el paisaje y la vida de buena parte de la isla. Todo lo que se ve alrededor, ese oleaje negro y quieto, empezó en este punto.

La ruta es circular y amable: unos tres a cinco kilómetros, según la variante, sobre picón compacto y casi sin desnivel. Es un camino para ir despacio, con niños o sin prisa, leyendo los paneles que explican cómo se formó lo que pisamos.

Bajar a la caldera

El momento que todos recuerdan llega al final, cuando el sendero se abre por una brecha y desciende al interior del cráter. Allí el viento se apaga de golpe. Las paredes cambian de color con cada nube: ocre, óxido, negro, a veces un violeta tenue. Entre la piedra asoman líquenes y pequeñas matas verdes, la paciencia de la vida volviendo despacio.

Fuera, en cambio, el viento sopla con ganas y refresca incluso en los días de sol. Conviene llevar algo de abrigo ligero, agua y calzado cerrado: el lapilli se cuela por cualquier sandalia.

Se llega por la LZ-56, la carretera que sube desde Yaiza y Uga atravesando los viñedos de La Geria. Frente al volcán hay un aparcamiento gratuito, y desde allí el camino es evidente. Un paseo breve, sí, pero de esos que ordenan la cabeza y explican la isla mejor que cualquier mapa.