Naturaleza · Playa de Guacimeta (Playa Honda, San Bartolomé)
Margarita y José vuelven al mar
Tras meses de cuidados, dos tortugas marinas rescatadas en Lanzarote regresaron al océano desde la playa de Guacimeta, ante un público muy joven.
Por Livia Risi y Francesco Esposito · 2026-09-25

Hay despedidas que son, sobre todo, una alegría. En junio, en la arena oscura de Guacimeta, junto a Playa Honda, dos tortugas marinas avanzaron despacio hacia la orilla y se dejaron llevar por la primera ola. El Cabildo de Lanzarote eligió para su suelta una fecha con sentido: el Día Mundial de las Tortugas Marinas.
Tenían nombre, como corresponde a quien ha pasado una temporada larga en compañía. Margarita apareció el 4 de marzo en El Golfo, atrapada en un saco de arpillera, herida y sin fuerzas. José había sido encontrado antes, el 31 de enero, en la playa de Famara: desnutrido y sin un ojo.
Meses de paciencia
Las dos pasaron los meses siguientes al cuidado del Servicio de Rescate de Fauna Silvestre del Cabildo. Es un trabajo discreto, hecho de curas, alimentación y vigilancia diaria, cuyo único objetivo es que el animal pueda volver a valerse solo. Que ambas regresaran al agua es la mejor prueba de que ese tiempo se aprovechó bien.
La escena tuvo testigos atentos: el alumnado del CEIP Playa Honda acompañó la liberación desde la playa. Para muchos de esos niños fue, quizá, la primera vez que veían de cerca una tortuga marina, y la primera vez que entendían que el mar también se cuida desde la orilla.
La historia de Margarita recuerda algo sencillo: un saco a la deriva puede ser una trampa. Y la de José, que un animal debilitado en la costa necesita ayuda experta, no buena voluntad improvisada. Por eso el servicio mantiene un teléfono activo las 24 horas: 696 733 177.
Hay algo hermoso en el mapa de este viaje. Margarita llegó desde El Golfo, en la costa occidental; José, desde Famara, frente al norte. Venían de orillas distintas, sin conocerse, y salieron juntos hacia el mar abierto desde una playa urbana, larga y tranquila, a pocos minutos de Arrecife.
Hoy las dos nadan lejos de Guacimeta, sin más rastro que el que dejaron en la arena aquella mañana. Es una noticia pequeña, pero de las que ensanchan el día.