Música · Auditorio de Jameos del Agua, Haría
Matria: doscientas diez voces bajo la lava
El colectivo Caracolas lleva a los Jameos del Agua, el 24 de octubre, la memoria de 210 mujeres canarias convertida en concierto.
Por Livia Risi y Francesco Esposito · 2026-10-07

Hay canciones que nunca se escribieron porque no hacía falta: se aprendían de oído, en una cocina, en un patio, mientras se trabajaba. De ese saber transmitido de boca en boca nace «Matria», el concierto que el colectivo Caracolas presentará el sábado 24 de octubre, a las 20:00, en el auditorio de Jameos del Agua.
Detrás hay cinco años de investigación y de encuentros con 210 mujeres de todo el archipiélago. Conversaciones, recuerdos y fragmentos de una memoria heredada que el grupo ha ido reuniendo con paciencia, como quien recoge conchas en la orilla.
La tradición oral, en clave de hoy
La raíz es la tradición oral canaria, pero el resultado no mira hacia atrás con nostalgia. Caracolas la lleva a lenguajes escénicos contemporáneos, de modo que lo antiguo y lo actual se escuchan a la vez, sin que ninguno de los dos pierda su voz.
El lugar no podría ser más adecuado. Jameos del Agua, inaugurado en 1968, fue el primer Centro creado por César Manrique, y se esconde dentro del tubo volcánico de La Corona. Su auditorio, excavado en la lava, tiene esa acústica envolvente que hace que cada nota parezca nacer de la propia piedra.
El propio título ya es una declaración tranquila. Frente a la palabra «patria», «Matria» pone en el centro a quienes cuidaron, cantaron y recordaron, a menudo sin que nadie tomara nota. No se trata de un homenaje solemne, sino de devolver al escenario voces que siempre estuvieron ahí, en el día a día de cada isla, y que ahora suenan juntas por primera vez. Escucharlas es también escuchar un archipiélago entero hablándose a sí mismo.
Organizan los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) de Lanzarote, y la entrada cuesta 30 €. Faltan poco más de dos semanas: tiempo suficiente para reservar y para llegar con calma a una noche que promete escucharse con todo el cuerpo.