Personas · Mancha Blanca, Tinajo · Feria Insular de Artesanía
Las manos que guardan los oficios
Cada septiembre, Mancha Blanca reúne a los artesanos de Lanzarote; la última feria récord dejó nombres propios y un relevo que ya asoma.
Por Livia Risi y Francesco Esposito · 2026-09-27

Hay algo que no se aprende en ningún manual: la presión exacta de los dedos sobre el barro, el gesto con que se tensa una hoja de palma, la paciencia de un calado que tarda semanas. En Lanzarote ese saber pasa de mano en mano, y una vez al año se deja ver entero en Mancha Blanca.
La Feria Insular de Artesanía se celebra en este pueblo de Tinajo durante las fiestas de Los Dolores, junto a la ermita blanca que da sentido a todo septiembre. La 37ª edición acaba de cerrar sus puertas: del 10 al 15 de septiembre, con entrada libre, demostraciones en directo, talleres para quien quisiera probar, juegos tradicionales, música y degustaciones de producto local.
Un año de récord
La edición anterior, la 36ª, dejó una cifra que nadie olvida en la isla: más de 80.000 visitantes, el mayor número de su historia, recorriendo los puestos de más de un centenar de artesanos. Cerámica, cestería, calado, palmito, cuero, madera, hierro, joyería, textil y alimentos artesanos, todo hecho aquí y explicado por quien lo hace.
Aquel año los premios hablaron de continuidad. Julián Rodríguez Rodríguez recibió el reconocimiento a toda una trayectoria; Santiago Ramírez Curbelo, el de joven talento y relevo generacional; y Paco Dorta, el premio a la decoración de stand. Tres nombres que dibujan bien lo que se juega en la feria: la memoria, el futuro y el cuidado con que se muestra un oficio.
Hubo además visita desde lejos: una delegación de San Antonio, en Texas, ciudad con viejos lazos canarios, recorrió la feria como invitada.
Lo que queda, cuando se recogen los toldos, es la sensación de un pueblo entero celebrando lo que sabe hacer con las manos. Y la certeza de que, el próximo septiembre, alguien más joven estará aprendiendo a hacerlo.